Keiko Fujimori cantando el Himno Nacional con la banda presidencial es lo más asqueroso que he visto en mi vida.
No hay vergüenza. Ganó la corrupción y la indiferencia. Basuras.
Ahora en Chorrillos, frente al Club Regatas, trabajadores protestando el pago de sus beneficios laborales.
Mientras tanto, Mercedes y BMW de los socios ingresan al club.
Así se ve la desigualdad en Perú, uno de los países, donde el 1% más rico concentra casi el 30% de la riqueza. La brecha que vivimos es abismal.