Imagínate si hubiera mostrado este nivel de indignación con los femicidios de Agostina y Dulce. Qué asco me da el tiempo en el que estamos viviendo. Todo está rancio.
cómo vas a tener tu propio ejército gaucho y que tu estrategia sea desgastar mentalmente a los españoles hasta quebrarlos? que tipazo güemes, la puta que lo parió.
Festejaron la muerte del Papa, la de Maradona, la del Indio Solari, y unas cuantas más. No se trata de ninguna batalla cultural. Esto es lisa y llanamente la proliferación de un odio hacia lo popular. Que feo vivir así. Sin identidad ni respeto para lo verdaderamente argentino.
Danos Vaca Muerta para la Provincia de Buenos Aires que nosotros ponemos la guita y además le pagamos al FMI los 45.000 millones de dólares que se fugaron ustedes.
Hoy, cuando estés marchando, vas a ver muchos pañuelos. Envueltos en los cuellos, estampados en las remeras o pintados en el asfalto. Son para no olvidar que hubo un grupo de mujeres argentinas que se plantaron de pecho frente a una banda de asesinos y, caminando en círculos con un pañuelo en sus cabezas, los derrotaron.
Hoy, cuando estés marchando, vas a ver muchas columnas organizadas de gente con pecheras de su agrupación. Son para recordar que la política le pertenece al pueblo y que este nunca más va a aceptar que se la arrebaten o se la prohíban.
Hoy, cuando estés marchando, vas a ver las caras de los desaparecidos. Son para sentir, aunque no los hayamos conocido, el dolor de su ausencia. Porque se acerca el momento de que nuestras generaciones, las que no vivimos la dictadura, vamos a tener que hacernos cargo de encabezar esas banderas.
Hoy, cuando estés marchando, vas a ver muchas familias y grupos de amigos. Es para recordar que lo primero que la dictadura intentó cortar son los lazos sociales para instalar el individualismo extremo y el sálvese quien pueda. Y nosotros sabemos que nos salvamos entre nosotros, todos juntos como comunidad.
Hoy, cuando estés marchando, vas a ver muchas banderas argentinas. Son para que infles el pecho porque vivís en un país que se hizo cargo de su historia y condenó, con su justicia civil y sin necesidad de tribunales internacionales o cortes militares de los vencedores, a los responsables de su propia herida nacional.
Hoy, cuando estés marchando, vas a ver muchas veces el número 30.000. Es para recordarles a los soretes que le andan cuestionando la cifra a las familias de las víctimas, que lo que tienen que hacer es preguntarles a los asesinos, esos que saben bien a cuantos argentinos mataron y siguen ocultando la ubicación de sus restos.
Hoy, cuando estés marchando, vas a ver muchas consignas contra el Gobierno. Son para entender que la represión de los 70´ fue la forma de instalar un programa económico basado en principios muy similares a los que buscan imponer los que están ahora, que también lo hacen, en menor escala, con represión.
Hoy, cuando estés marchando, vas a ver muchas intervenciones artísticas. Son para homenajear a aquellos que desafiaron con su arte al sentido común establecido por la dictadura y enfrentaron, por eso, la desaparición o el exilio.
Hoy, cuando estés marchando, vas a ver a muchos periodistas cubriendo. Es para enterrar para siempre el silencio obligatorio impuesto desde el poder y para reivindicar la libertad de expresión como un valor esencial para el funcionamiento de la democracia.
Hoy, cuando estés marchando, vas a ver muchas veces las palabras “Nunca Más”. Son para entender que, más allá de lo desesperanzadora que puede ser la coyuntura, tenemos un consenso amplio e inquebrantable como país que no van a poder torcer los que apenas se animan a provocar.
Hoy, cuando estés marchando, también vas a ver algo de tristeza. Es porque cada historia contiene un dolor desgarrador. Pero también vas a ver determinación, porque todavía falta mucho. Faltan 350 nietos con identidades falsas que no pudieron ser restituidas, faltan represores que están prófugos, faltan los juicios a los cómplices civiles.
Ya sea que marches hacia Plaza de Mayo, hacia Tribunales Federales en Córdoba, hacia el Monumento a la Bandera de Rosario, hacia la Casa de Gobierno de Mendoza, hacia la Plaza Independencia de San Miguel de Tucumán, o hacia cualquiera de los cientos de puntos de destino por todo el país.
Hoy, cuando estés marchando, vas a ser parte de la historia grande de este país. Esa historia que a 50 años del horror, nos sigue hablando de amor.
Escribir no es otra cosa que tener alucinaciones. Es fácil y es casi imposible. No sirve si la distorsión es premeditada, si hay especulación, si se fuerza con opio o belladona. Escribo una novela marítima, abro las ventanas en el campo a 445 km del mar, las palas de los molinos contra el viento se convierten en olas, veo la espuma en la tierra, los viñedos son arena. Escribir es atravesar la locura sin volverse loco.
Chicos Maduro es un dictador hijo de puta asesino y hambreador, ahora festejar un matón yanki invadiendo un pais sudamericano? Ustedes son analfabetos, desescolarizados y suicidas además de mersas. Agarren un puto libro y suelten twitter.
LA VERDAD de dos años de Milei:
40 mil millones de nueva deuda.
30 mil empresas cerradas.
290 mil despidos formales.
300% de devaluación.
Desplome del consumo.
Fuga de reservas récord.
Inversión extranjera negativa por primera vez desde 1983.
Sigan ustedes.
ES TODO UN DESASTRE.