Qué desmoralizante es tener que explicar por qué es bueno que la gente tenga acceso a la universidad, pueda atenderse en un hospital o pueda jubilarse dignamente.
Estimado Docente: desde la Dirección General de Escuelas nos comunicamos para informarle que ante un joven armado apuntándole a la cabeza usted debe proceder elevando suavemente una margarita y colocándola en el cañón de la escopeta para que el alumno reflexione y baje el arma.