nunca anhelé la paz como lo hago ahora. No quiero despertar molesta, enojada, amargada, sin energía o pensamientos negativos. Solo quiero ser feliz y estar en paz con todo.
Una vez vi un chico comprar flores y cuando la cajera le preguntó: “¿Aniversario?”
Dijo: “No, solo tuvo un mal día ayer.”
Ese es el tipo de amor por el que rezo.