— Mhn, debí tocar un lugar sencible... Mis disculpas, un amigo me confesó que los asuntos del amor son más bien temas intimos.
Inclinó en o-jigi donde el asesino, bien sabida de la recia postura masculina.
— ¿Una sombra es respuesta adecuada...? ¿O prefieres un nombre?
Entonces va a tener parcialmente razón, o tal vez ninguna; pues su semblante se encuentra embozada por su capucha, con tan solo el brillo de sus ojos y su parte inferior del rostro al aire.
Sostiene la mirada a la kunoichi, tanteándola.
— ¿Y tú quién eres?
— Puede apostar que mis proezas en la comedia no me trajeron aquí, venerable. —se detuvo un momento, casi expresó algo en ese par de ojos negros. — Oh... El lugar de donde vengo no existe más, y su nombre tampoco sería agradable de mencionar.
[ . . . ]
Por lo usual solo ella se ríe de sus bromas, pero él es un público fácil de complacer, ¿no?
— Me preocupa que no, Sun Wukong.
Se llevó una mano al mentón, de pronto pensativa.
— ¿Puede ser esa la razón por la que no me salúdan tampoco? Pensaré en comprar un libro de chistes...
— O al menos los espírtus en mi travesía así lo pensaban, no tan venenrables... ¿Verdad?
Una pequeña sonrisa se formó invisible a los ojos de Wukong y bajo la bufanda de la kunoichi, inclinó en o-jigi en dirección al más alto.
— Gabimaru Ru, su monosidad.
Dejó en tono jocoso.
Se ha recogido los pliegues que cuelgan de sus prendas; aquellos que lucen casi como arapos, pero en gesto juguetón fingió un largo vestido para saludar en inclinación.
— ¿Son lindos? Podría conseguirte algunos si te gustan.
@_callinight
── Pocas veces había visto gente con ese tipo de trajes tan orientales.
. . .
── Ojos rojos observaban a la contraria con suma naturalidad
— En toda mí sabiduría... Jamás escuché de un espiritu que saludase tan fraternalmente.
Se encogió de hombros, como si solo ella acabase de entender una broma.
— ¿Son tan buenas las susodichas?