Hoy celebramos que el amor siempre gana, que la cruz no fue el final, fue el inicio de una esperanza eterna. Hoy el milagro es real, hay que confiar, Jesús está vivo y vive en nuestros corazones.
En realidad, la fidelidad, la lealtad y la honestidad no nacen del amor que sientes por el otro, sino del amor que te tienes a ti, es disciplina del alma, es respeto a tu palabra, es congruencia con tus valores, es inteligencia emocional en acción, la fidelidad y la lealtad no son una prueba de amor, sino una prueba de integridad personal.
Satanás me dice que soy indigno; pero siempre lo fui, y aun así, me has amado por tanto tiempo; por lo tanto, mi indignidad no puede ser un obstáculo para tener comunión contigo ahora.
CHS
Un hombre verdadero siempre te empujará hacia una energía femenina más profunda. No te hará perseguirlo ni estresarte por él. Te amará, te apoyará, te escuchará y te entenderá en lugar de reprimirte. Traerá paz, calma y consistencia, no caos y enfermedad mental.
El rey Saúl consultó a una adivina porque Dios no le respondía. Su rebelión lo llevó a buscar respuestas en el lugar equivocado, y esa misma noche, murió. Cuando cerramos el oído a Dios, quedamos expuestos a la voz del engaño.
La mitad de la fe es aprender lo que no sabemos, la otra mitad es desaprender lo que creemos saber. La segunda mitad suele ser más difícil que la primera.
Javi Martinez.