La mayoría de las mujeres no lloran por el hombre; lloran por ellas mismas, por el esfuerzo que dieron, la esperanza que tuvieron, la ilusión en la que cayeron y el recordatorio de que el amor no las ha recompensado.
Ayer, por primera vez, NO tomé la iniciativa de escribirle y desearle una feliz navidad a las personas que considero “especiales” en mi vida y me topé con la gran decepción de que “si no les escribo, no me escriben”
vi un tiktok de un chico que iba a buscar a su novia a la facultad todos los lunes, porque ella odia los lunes.
Y estoy un poco cansada de que ni me manden un mensaje cuando saben que tengo un mal día.