@littlxmonstxr_ único que se mantenía en el frágil equilibrio de sentirse completos, mientras su propia tormenta se desataba dentro de cada uno, haciendo que la racionalidad se resquebrajara, y dando lugar al más puro, cegador y pecaminoso deseo.
@littlxmonstxr_ Dejó que la túnica cayera al suelo y avanzó, llevando a la chica hacia el colchón.
La lluvia repiqueteaba contra el techo y contra la única ventana. El cielo se partía en pedazos con cada trueno mientras la noche se acercaba. Y en esa choza, en medio del bosque, ellos eran lo »
@littlxmonstxr_ Pronto la suavidad se disipó y el joven recorrió el cuello, la espalda de la mujer con las manos. Sentía una necesidad imperiosa de tenerla más cerca y eso era reflejado en la forma de besarla, hambrienta, demandante.
Una de las manos del hombre frenó en la cintura contraria, »
@littlxmonstxr_ contradiciendo fervientemente su condición impuesta de bestia, de salvajismo puro, acariciaban apenas, con la yema de los dedos, las mejillas de Alecto. Podía ser suave a veces, si se lo permitía. Pero sólo con ella, sólo un poco, sólo si era necesario.
@littlxmonstxr_ La observó completamente, riendo apenas.
— También yo.
Murmuró, alejándose apenas para cerrar la puerta de un empujón.
Ya envueltos por una oscuridad casi reinante, el mellizo se acercó a ella y sin dudarlo ni un segundo, la besó.
Sus manos, ambas en el rostro ajeno, »
@littlxmonstxr_ poco, quizás los recuerdos que llegaban uno tras otro. Quizás el lugar tan conocido.
No importaba.
La lluvia seguía cayendo, pero ya no los mojaba. Aunque sus cuerpos seguían cerca, húmedos, sintiendo -contra todo pronóstico- el calor del otro.
@littlxmonstxr_ justo antes de tirar de la mano de Alecto, para atraer su cuerpo hacia sí mismo.
La rodeó por la cintura con un brazo, y se dispuso a entrar junto a ella.
— Tú... Me gustas a mi.
Murmuró, mirando al frente.
Quizás fue la cercanía de la muchacha lo que lo hizo ablandarse un »
@littlxmonstxr_ cuando se mantenían ocultos. Cuando, en su vertiginosa adolescencia, descubrieron aquella conexión un tanto diferente que había entre ambos.
El resguardo antes de destruir a aquél que los había destrozado primero.
— Hace tiempo no veníamos aquí.
Agregó.
@littlxmonstxr_ ser una choza.
Amycus sonrió de lado, dejando de mirar la construcción para guiar su vista al rostro de su melliza.
— ¿La recuerdas?
Un pequeño brillo de diversión atravesó los ojos del joven.
Recuerdos destellantes lo llevaban a aquellos años de infancia cuando jugaban allí, »
@littlxmonstxr_ un poco más su mano con la ajena. Sólo Alecto podía comprender exactamente sus gestos y sus palabras, por más escasas que estas fueran.
El bosque que se extendía alrededor de la mansión familiar parecía vacío, no había animal que quisiera recorrerlo.
Salvo ellos, siempre la »
@littlxmonstxr_ Asintió levemente, ignorando la mirada inquisitiva de su hermana.
La tomó de la mano y apenas unos segundos después, ambos estaban afuera, bajo el cielo tormentoso. Amycus sentía el familiar mareo que provoca una desaparición.
Bajó la mirada y enterró un poco los dedos de los »