Por los que salieron de situaciones de las que nunca creyeron que saldrían. Por los que empezaron de 0, los que cambiaron el rumbo, los que afrontaron sus miedos, los que dieron un paso al frente con la corriente en contra. Por los que renacieron cuando se dieron por muertos. Son inspiración y también esperanza.
Agradecer algo que te dan o hacen por ti, un pequeño gesto, una palabra amable, cualquier cosa, es un ida y vuelta infinito y maravilloso. Cuando agradecemos, quien actuó bien se siente valorado. Agradecer es volver a dar. Agradecer es humildad y grandeza.
Los vínculos seguros con otras personas ayudan a superar heridas. Como seres sociales estamos hechos para interactuar con otros, por lo que el amor de otro también cura la herida que arrastras de antes. El vínculo sano cura.