Imagina el nivel supremo de gilipollez que hay que tener para que se conjuren la judicatura, la policía, todos los medios de comunicación grandes, y servicios de inteligencia de varios estados para hacerte presidente Y NI AÚN ASÍ LLEGUES
En cada escenario que pisamos, hay un momento que se repite.
Un pasodoble que nadie callará por más que algunos quieran. Un final. Y una mayoría que lo canta con nosotros.
Este fin de semana, se volverá a repetir y esperamos que esa mayoría hable y nadie la pueda callar.