Nadie puede usar mi pasado en mi contra. Me siento en la mesa y te cuento todo, de principio a fin. Reconozco mis errores y fallas. He hecho las paces con las partes más oscuras de mi vida. Lo que para ti es un chisme, para mí es la historia de mi vida.
fiel, porque yo sé lo que se siente encontrar conversaciones, ver que lo que sospechabas era verdad, perder el apetito, sobrepensar cada noche y temblar sin tener frío
Mi lenguaje de amor es estudiarte hasta que me sepa de memoria cómo tomas el café, qué canción pones cuando estás triste y por qué te ríes de cosas que nadie entiende. Conocerte tanto hasta que parezca que te inventé yo.
No es malo pedir reciprocidad, honestidad, atención, responsabilidad afectiva, es lo mínimo que todos merecemos. Que nadie nos haga mendigar sobras de amor haciéndonos creer que somos demasiado exigentes.
una vez me dijeron “cuando no ponés límites, terminás enojada con vos, no con los otros” y empecé a ver cuántas veces me fallé por no querer incomodar a nadie.