Decir que NO también es un derecho!!!
Imagina pagar un asiento en la ventana de un avión, elegirlo con anticipación y, al abordar, una madre con su hijo llorando te pide cambiarlo. No porque sea una emergencia, sino porque el niño quiere ese puesto.
Eso le pasó a Jennifer, una pasajera en Brasil. Ella simplemente dijo:
“Lo siento, prefiero no cambiarme.”
No gritó. No insultó. Pero fue grabada sin permiso, expuesta en redes y tildada de “repugnante” por no ceder.
Hoy, Jennifer ha demandado a la madre por difamación y daño moral, y a la aerolínea por no intervenir. No busca venganza, sino algo más simple: respeto.
¿Tú qué opinas? ¿Hizo bien en defenderse? ¿O exageró?