Agradezco mucho a todo lo que existe por darme la oportunidad de sentir una conexion tan grande con la naturaleza.
Conocer la complejidad de lo que me rodea, me permite admirar la vida, entenderla y abrazarla en todos los procesos.
compartimos nuestra existencia, hablábamos de nuestro pasado.
Un día, después de meses nos alejamos sin más. Tal vez teníamos miedo.
Hace unos días volví a ver a Bruno y me mostró que aún conserva una nota con mi firma y un mensaje que le regalé. Nos volvimos a besar.
Hace 3 años conocí a Bruno en mi trabajo. Un hombre que es pintor, recuerdo que llegué apurada y de repenhe vi a un hombre pintando un lienzo mientras se tomaba un café. No puede dejar de observarlo, él volvía cada viernes.
A mí me gustaba mirarlo y un día me besó.
Un día como hoy pero hace 4 años murió mi padre y me duele tanto aún.
Nos faltó tiempo, mi viejo. Nos faltaron cosas por vivir, nos faltaron palabras, nos faltó perdón.
El otra día una mujer a la que admiro profundamente me dijo:
- Arianee, tienes un regalo que muchas personas no ven.
Tienes la libertad de elegir y mientras puedas elegir, puedes llevar tu vida hacía donde tú quieras, no lo olvides, sé fuerte y no desistas.
Hoy 4 de junio de 2026, nos dejó Marjane Satrapi. Tenía 56 años. Su familia dijo que murió de tristeza, catorce meses después de que muriera el amor de su vida.
Hay muertes que tienen una lógica brutal que no necesita diagnóstico médico.
Nació en Rasht, Irán, el 22 de noviembre de 1969. Creció en Teherán en una familia de intelectuales de izquierdas. Su madre le dijo algo que aparece en Persépolis y que ella nunca olvidó:
"En tu vida conocerás muchos tontos. Si te hacen daño, recuerda que es porque son estúpidos. No respondas a su crueldad. No hay nada peor que la amargura y la venganza. Muestra tu dignidad y tu integridad."
Su madre tenía razón. Y Satrapi pasó toda su vida demostrándolo.
Sus padres la mandaron a Viena a los catorce años. Sola. Para que sobreviviera. Años después, instalada en París, tomó un lápiz y dibujó en blanco y negro lo que había vivido. Sin colores. Sin adornos. Con una línea directa que contaba la infancia de una niña iraní mientras el mundo que conocía desaparecía a su alrededor.
Lo llamó Persépolis. Se publicó en el año 2000. Se tradujo a más de cuarenta idiomas. La película de animación que codirigió con Vincent Paronnaud ganó el Premio del Jurado en Cannes en 2007. En algunos estados de Estados Unidos intentaron prohibirlo en las escuelas, lo que garantizó que miles de adolescentes lo leyeran con más atención de lo habitual.
Lo que Satrapi entendió que la mayoría de los artistas políticos no entienden: que la intimidad es más subversiva que el manifiesto. Que una niña mirando al lector con el velo puesto y cara de no estar de acuerdo llega más lejos que cualquier discurso.
En 2022, cuando el régimen iraní asesinó a Mahsa Amini, coordinó Femme, Vie, Liberté, un libro colectivo de diecisiete historietistas de todo el mundo. Publicó la versión en persa de forma gratuita en internet para que llegara a Irán.
En 2024 recibió el Premio Princesa de Asturias. Ese mismo año fue elegida miembro de la Academia de Bellas Artes de Francia.
En abril de 2025 murió su marido. En junio de 2026 murió ella.
Persépolis sigue en las librerías. El régimen que dibujó sigue en pie. Y las mujeres iraníes siguen en la calle.
Ella les dio un lenguaje.
A veces me pongo a pensar de donde viene mi afán de querer vivir una vida con significado, como si el simple hecho de estar con vida no fuera suficiente.
En unas semanas viajaré a una comunidad enmedio de la selva en Chiapas a enseñarle ciencia a los habitantes de ese lugar, durante una semana.
Es tan increíble, me siento tan afortunada que solo espero mi voz sea una herramienta de utilidad para la humanidad. 🤍🙏💫