Me encierro para recoger las pocas ganas de seguir que me quedan y así llevo años, lo que me deja claro qué siempre se puede tirar para adelante aunque para ello tengas que pagar un alto precio
No sentís muchas veces que queréis desaparecer, empezar de cero, sin ningún tipo de sentimiento, en un lugar completamente nuevo, ser capaz de encontrarte a ti mismo sin nadie ni nada que te detenga...
y entonces tengo que encerrarme en mi habitación, porque sé que nada bueno va a salir de ahí, porque mis ganas de irme de este mundo superan a las ganas de quedarse.