El fraude de la final del mundial ya la admiten los mismos españoles.
Trump tenia que arreglar con Sanchez
Tapia estaba que iba preso y accedió
Infantino iba a dejar la FIFA por reclamo de la UEFA.
Ahora los que fueron "heroes" pasaron a ser vendidos. Defraudaron a un país
🗣️ Scaloni: “No me digas que trajiste la tortilla, Vivi”.
🗣️ Vivi: “MAÑANA TE HAGO FLAN, MI VIDA”.
😅🇦🇷 Este LINDO CRUCE entre Lionel SCALONI con una vecina en Pujato.
Ya que estamos recordando momentos gloriosos del dt, no nos podemos olvidar del Lionel chamuyero en un torneo deportivo juvenil, vamos a buscar EL FIAT ONE
Llegué a vivir a la Argentina en 1986 (hace 40 años) teniendo yo casi 14 en ese entonces. Ese mismo año nos dieron la radicación definitiva y el dni argentino de extranjeros; en ese momento empezaba con 92 millones… Vendíamos café en la calle, en la zona de la estación de San Miguel, a puesteros, comerciantes, empleados de locales. Parábamos la olla, yo estaba en séptimo grado y a la tarde hacía una salida de ronda de venta de café. Luego nos fuimos a Pilar, a montar una charca donde aún vive mi mamá y mi familia. Hice la secundaria en Pilar, tuvimos siempre acceso a la salud pública, mis hermanos crecieron y mi familia se expandió acá. Mis sobrinos son argentinos, mis parejas fueron chicos argentinos, mi primer trabajo como periodista lo tuve en Argentina y desde entonces no paré de trabajar en este país jamás. Pasé acá los embates de la híper de Alfonsin, los ilusorios y destructivos tiempos del 1 a 1. Mi primer programa de tele en Bsas lo hice en el viejo Atc, hoy tv publica. Un empresario periodístico argentino, Daniel Hadad, me dio mi primera oportunidad en un medio grande. Cubriendo la calle me tocó contar en vivo la caída del gobierno de De la Rua. Acá desarrollé mi carrera, me dieron oportunidades, me ayudaron a crecer, gané amigos y amores, me fue bien y mal, pagué y pago mis impuestos, gracias a los gobiernos de Néstor y Cristina me interesé en la política y en una identidad ideológica que me define y de la que no siento vergüenza, como nunca la sentí por ser libre. Me puedo casar gracias a una ley de esos gobiernos. Tengo 53 años, soy un tipo honesto y no le debo explicaciones a nadie. Jamás, pero jamás, nadie me señaló, me negó, me discriminó o me ninguneó, ni me restó derechos ni oportunidades por ser uruguayo. Que nadie venga a decirme que este país es mala palabra, racista o xenófobo, porque salto como una fiera. Podré tener y tendré diferencias como cualquiera sobre cualquier tema; de fútbol no sé nada y me emociono de la misma manera que todos cuando llega un Mundial. La única diferencia es que hincho por dos países porque así me tocó, ser del Río de la Plata, de las dos orillas. Pero no me cuenten un cuento que yo, desde adentro, he vivido con el cariño de la gente siempre. Nadie me hizo sentir menos jamás. No sé si en todos los países del mundo se hubiese dado de esta forma. No lastimen a un país de manos abiertas. Se gana y se pierde todos los días. Se elige a cada instante. Todos nos equivocamos, pero lávense la boca antes de hablar de un país que no merece el escarnio.
@Elchemmsito2_0@bartolomerulli Ocupate de tu país con todos los muertos que llevan por el temporal. No te "preocupes" nosotros tenemos comida, en tu país también hay pobreza, y mucha.
Sr. @SamuelLJackson: usted compartió una publicación que llama a la Argentina “el país más racista del mundo”. Le respondo como Diputada de la Nación Argentina, con hechos. Argentina es el país más receptivo del mundo. Nuestra Constitución invita desde 1853 “a todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino”, y su artículo 20 les reconoce a los extranjeros los mismos derechos civiles que a los ciudadanos. Nuestra Ley de Migraciones declara que migrar es un derecho humano “esencial e inalienable” de la persona. Búsquelo: casi ningún otro país del planeta se animó a escribir eso en su ley. Acá recibimos a los judíos que huían de los pogromos, a los armenios del genocidio, a los sirios y libaneses, a los españoles de la guerra, a los italianos del hambre. Y hoy recibimos a bolivianos, paraguayos, peruanos, venezolanos, senegaleses y ucranianos. Sin muros. Sin visas discriminatorias. Sin redadas.
No tenemos ICE. Acá no hay agentes encapuchados cazando inmigrantes en la puerta de las escuelas, ni niños en jaulas, ni familias separadas en la frontera, ni migrantes que mueren en operativos o centros de detención. Acá cualquier persona, tenga los papeles que tenga, se atiende gratis en nuestros hospitales públicos y estudia gratis en nuestras universidades: miles de brasileños, colombianos y ecuatorianos se recibieron de médicos en la UBA sin pagar un peso.
Nosotros declaramos la libertad de vientres en 1813 y abolimos la esclavitud en la Constitución de 1853, doce años antes que su país. Nunca tuvimos Ku Klux Klan, ni leyes Jim Crow, ni baños “for whites only”, ni escuelas segregadas por color de piel.
Hasta nuestro idioma es prueba de integración: decimos “laburo”, “chau” y “pibe” por los italianos; “quilombo”, “milonga”, “candombe” y “mucama” por la herencia africana; decimos “che” y tomamos mate por la raíz guaraní. El tango que el mundo nos admira nació del candombe afro abrazado a la milonga criolla y a la nostalgia inmigrante Acá “che negrito”no es un insulto: es el apodo con el que llamamos con amor a los amigos, a los novios, a los hijos.. Y nuestros chicos van a la escuela sin miedo a que los maten a tiros.
Somos un pueblo solidario, que ama la amistad y comparte el asado con cualquiera que llegue. Todo esto usted lo difunde con la imagen de Stephen, el esclavo doméstico de Django: un personaje que retrata la esclavitud de su país, no la historia del mío. A la Argentina y a los argentinos se los respeta, carajo, mierda! 🇦🇷