Ningún hombre es perfecto, pero el que se memoriza tus cosas favoritas, es cariñoso, te dedica tiempo, tiene responsabilidad afectiva y te regala flores sin razón esta muy cerca de serlo.
Cuando elijas un compañero de vida, piensa más allá del romance. Piensa en las conversaciones del desayuno, los momentos tranquilos después de un largo día, la forma en que manejan el estrés, el dinero, los errores y el crecimiento. Mira más allá de la química, mira el carácter.
Me casaré con un hombre que no desee a otras mujeres. Me casaré con un hombre al que no le tengo miedo cuando está enfadado. Me casaré con un hombre que me ama en voz alta. Me casaré con un hombre detallista y atento. Me casaré con un hombre leal y con valores. O no me casaré, Amén.
A veces me saca de onda la vida, o el arrebato de ella. Es que cómo es que un día ves a las personas haciendo sus cosas y en un segundo desaparecen, ya no hay más.