Antes vendo todos mis órganos de uno en uno que dejar que alguien le ponga un dedo encima a un hijo mío. La víctima no es él: son sus hijas. Y esto es una auténtica barbaridad.
Se acuerdan de cuando uno pensaba
( Antes del surgimiento de la internet)
Que la causa de la estupidez colectiva era la falta de acceso a la información?
Pues no era eso.