Tan lindo que es estar enamorado, amarse, besarse, tener sábado y domingo de novios, y pasear, cocinar juntos, salir a bailar juntos, hacer planes a futuro, chismosear juntos, que ambos seamos como un llavero labubu para irnos a todo lado, que lindo es amar con tanta intensidad.
Ser sensible va mucho más allá de sentir intensamente. Es mirar con atención, notar detalles que otros pasan por alto, defender lo que muchos subestiman y percibir realidades que otros ignoran. Bien llevada, la sensibilidad es una hermosa forma de habitar el mundo.