Deja que pasen algunos domingos, deja que pasen las semanas y los meses. Deja que el alma respire y que el corazón vuelva a agarrar fuerzas. Te juro que hasta el amor más grande termina por superarse, y deja de pesar, y dejas de extrañar, y sí, la verdad es que sí vuelves a estar bien.
Cuándo te preguntes por qué te borre de todo, la respuesta es no tengo porque quedarme en tu vida cuando fuiste tú quién me saco de la tuya. Así de sencillo.