🌥 Mint and lemon tea
Soft, muted, stain-resistant tones in seasonal everyday wear simplify outfit coordination. Their calm, balanced color schemes remain tidy and fresh even after frequent outdoor use and routine washing.
🪐A delightful, refreshing fruit medley. Each individual you encounter has the potential to impart a meaningful lesson, provided you approach them with an open mind and truly pay attention to the stories their lives have shaped.
«Los perros nunca mueren. No saben cómo hacerlo. Se cansan, se hacen muy viejos, les duele el cuerpo. Pero por supuesto que no mueren. Si lo hicieran, no querrían salir a caminar siempre, incluso mucho después de que sus huesos digan: “No, no, no es una buena idea”. No vayamos a dar un paseo.
En un mundo perfecto la muerte no tiene cabida. Sin embargo, los perros tienen mucho, mucho sueño. Esa es la cosa, ya ves.
Los perros tienen mucho que ofrecer y la gente habla mucho. Cuando crees que tu perro ha muerto, se acaba de quedar dormido en tu corazón. Y por cierto, está moviendo la cola como un loco, y por eso te duele tanto el pecho y lloras todo el tiempo!.
Fue un buen perro toda su vida, y ambos lo sabéis. Es agotador ser un buen perro todo el tiempo, especialmente cuando envejeces y te duele todo y te vas cayendo, y no quieres salir a orinar cuando llueve, pero lo haces de todos modos, porque eres un buen perro...
Así que comprendan, después de que hayan estado durmiendo en su corazón, dormirán más y más. Pero no te dejes engañar. No están "muertos". No hay tal cosa, de verdad. Están durmiendo.
Lo siento por las personas que no tienen perros en su corazón. Se han perdido mucho.
Disculpen, ahora tengo que ir a llorar.» 🐾💔
Como persona bilingüe procedo a traducirles:
“Soy una puta persona de mierda que cuando vi que a mi pareja le dio cáncer, en vez de luchar a su lado, le terminé; y ahora alimento mi ego narcisista con su enfermedad para que me pongan atención a mi y no a él”
El día que me mataron desperté a las 5:30 de la mañana. Escuché el despertador, lo apagué una vez y me acosté sobre el pecho de mi esposo.
"5 minutos más", murmuré y sentí su mano apretar mi cintura. Volvió a sonar el despertador, me besó la frente y nos levantamos.