@muylechon De hecho, lo hicieron. Y los ignoraron tanto que hasta el día de hoy hay gente que sigue creyendo que no hubo lucha del pueblo venezolano contra el régimen chavista. Está bien que pedirle a la gente que se informe antes de opinar es excesivo, casi un insulto hoy en día.
En pocos días, el régimen de Irán asesinó a más de 12.000 personas por manifestarse y lleva más de 120 horas con las comunicaciones totalmente apagadas para que no circulen imágenes de la violencia.
Mientras tanto, en las calles hay mujeres que se animan a pelear por derechos básicos y una sociedad entera que pide libertad.
Y frente a esto, el silencio ensordecedor de muchos organismos internacionales y de sectores de izquierda que suelen levantar banderas ajenas y gritar desde la comodidad de sus países democráticos.
Son también los amigos del kirchnerismo, con los que firmaron un memorándum de entendimiento por los atentados en la Argentina. Los mismos de siempre, del lado equivocado de la historia.
Espero que “las soluciones” lleguen pronto y traigan libertad.
Y a los de los discursos hipócritas, el silencio los deja en evidencia.
Mark Ruffalo chose a red carpet to explain Venezuela, framing the situation as an illegal war, a violation of international law, and a crude oil grab, a version of events that sounds decisive precisely because it never collides with reality. What he left out were the more than one thousand political prisoners still held in Caracas, the over eight million Venezuelans forced into exile across the region, the billions of dollars seized from U.S. companies by the same state he implicitly sanitizes, and the country’s central role in drug trafficking routes that feed the U.S. market, including the industry applauding him. That silence isn’t accidental, it’s structural, because this isn’t analysis but performance, politics filtered through comfort, where distance turns confidence into arrogance. It’s easy to sound morally absolute about Venezuela when you’re insulated by tens of millions in personal wealth and the only price you ever pay is a bad headline, because luxury politics isn’t radical or brave but ignorance made elegant, and Venezuela has been paying for that ignorance for decades.
diego luna the award shows may not be able to see it but your performance in andor is some of the best to ever do it and will be remembered for decades to come