lo mejor que me pasó fue entender que nadie merece mi tiempo o mi atención si no es capaz de darme la suya o valorarme. Desde ahí dejé de quedarme donde no había lugar para mí, de esperar cosas que no iban a llegar y de estar para gente que no lo merecía
mis padres no criaron a ninguna tibia, yo pago, yo resuelvo, lo hago cansada, lo hago con miedo, con el corazón roto, enferma, con dudas.
Pero lo hago y lo seguiré haciendo.
Me encanta cómo el Mundial ayuda a recordarte las distintas etapas de tu vida. Dónde estabas, con quién lo veías y hasta cómo era el mundo en ese momento. Nostalgia pura.