No soy una historia perfecta ni un camino sin tropiezos. Soy el resultado de mis errores, de las veces que tuve que recoger mis pedazos y volver a empezar desde cero, aunque el trayecto doliera.
Últimamente siento que estoy emocionalmente peor que nunca, y lo más extraño es que, si me preguntan qué me pasa, no sé qué responder. No hay un solo motivo; es la acumulación de tantas cosas que preocupan, pesan y terminan agotando.