@VisionTricolor no es Bava, hoy se escuchó clarito, les pedía que jueguen por abajo que los espacios estaban, solo tenian que jugar por abajo y los burros de re mierda se pusieron nerviosos y empezaron a tirar pelotazos y errar pases
@Martinnn1899 Piden la cabeza de Bava, ineptos. ¿Cuántos técnicos se van a comer los burros de los jugadores?
Bava el único error que comete es no sacar a los burros que pone siempre(tampoco es que tiene mucho más)
Contratan a un gallego para que pinte las líneas de una ruta. los primeros dos días pinta 80 km, el tercero 60 km, el cuarto 50km, el quinto 30km. cuando la gerencia le pregunta por qué el bajón el gallego contesta que cada vez le queda más lejos el balde con la pintura
¿De verdad no se dan cuenta de que no importa la figura, no importa si el DT es defensivo u ofensivo, no importa la postura ni el esquema? Nuestro rendimiento deportivo siempre depende 100% del estado anímico, SIEMPRE. Y eso no es normal. No, gente, no es normal.
Uruguay tiene un drama con la salud mental. Un drama. Y lo del Mundial es un ejemplo más.
El mito de la “garra charrúa” no es otra cosa que esa inestabilidad emocional disfrazada de virtud: cuando el equipo se prende, parece que le puede ganar a cualquiera; pero cuando se frustra, se desordena, se borra y pierde con cualquiera; o directamente se desborda y te arranca a cagar a patadas.
Ese es justamente el problema: no sabemos competir desde la estabilidad, el criterio o la planificación. Dependemos siempre de estar allá arriba, de estar full motivados (estimulados) y de que todo venga bien. Cuando eso se rompe, se rompe todo. Y hay mil ejemplos de esto. Desde el partido de 2014 después de la sanción a Suárez hasta la vuelta del repechaje contra Jordania, por nombrar solo dos.
Porque no, la inestabilidad emocional (de la que mucho se habló esta semana con respecto a esta generación) no se reduce solo con ver a Valverde jugar al 40 % de lo que podría jugar o no cargando con las situaciones de juego pesadas, para no asumir riesgos.
Pegar por frustración, tirar el VAR a la mierda, morder o quebrarse a llorar a veinte minutos del final son respuestas distintas frente al mismo problema: no sabemos procesar que las cosas pueden salir mal. No sabemos mantener la cabeza fría cuando más se necesita. No sabemos qué hacer cuando el plan deja de funcionar. No tenemos plan B.
Pero acá los boluditos creen que pegar y morder es “poner huevo”, mientras que esconderse o llorar es “ser cagón”. Como si unas reacciones fueran fortaleza y las otras debilidad, cuando en realidad todas nacen del mismo desborde emocional.
Llevamos setenta años construyendo el mito de que todo se resuelve apretando los dientes, callándose, aguantando y poniendo huevo. La tristeza se esconde, la angustia se desprecia y la frustración se transforma en violencia (hacia otros o hacia nosotros mismos). Después miramos las cifras de salud mental del país y actuamos como si no tuvieran nada que ver con la cultura de mierda que alimentamos todos los días.
Porque sí, aunque les chupe un huevo esa huella no afecta solamente a si la pelotita entra o no entra, es más, ese probablemente sea el menor de los quilombos que cultiva.
En fin, salí del laburo, prendí la radio y me di cuenta que hay demasiado pelotudo con micrófono.
Mandar a callar en amistosos por la Coca, sentirse zarpados de armar camas con el técnico que más los defendió pero sin huevos de hacerlo de frente, por eso esperaron a Suarez en la Copa América para destapar la olla.
Emocionante: Nacional y Peñarol armaron un 11 mixto y jugaron vs personal del Aeropuerto 🥹
Ganaron los empleados 3-1
Boggio: “Con este plantel se pierde más de lo que se gana”
Ruglio estalló: “El árbitro era de migraciones y nos robó. Hay que ser más porfiados y peleadores”🔥