Quienes más sufren la despedida de Messi son aquellos que lo amaron en la victoria. Yo tuve el placer de amarlo desde el primer día. Jamás dudé. Hoy me pone mal saber que no lo voy a ver más con la 10 de mi país, pero soy afortunado de haberlo apreciado desde el día 1.
San Martin cruzó Los Andes con 39 años para luchar contra España. Y la letra de la Marcha de San Lorenzo se escribió en 1907. Se van todos a la concha de su madre. No puedo más.