Ojalá todos entendiéramos el valor de cuidar los sentimientos de los demás. Tener la empatía suficiente para pensar: "Sé que esto podría hacerle daño, así que no lo haré" evitaría muchas heridas y cambiaría tantas cosas.
Las personas sí cambiamos. Yo también tuve actitudes que hoy no me gustan, cometí errores y lastimé. Me dolió aceptarlo, pero más me dolería seguir igual. Cambié porque no quiero volver a ser esa versión de mí, porque cambiar no es dejar de ser uno mismo, es aprender a ser mejor.
Una de las formas más bonitas de cuidar a alguien es darle la tranquilidad de saber que tiene un lugar seguro en tu vida, sin hacerle vivir entre dudas, silencios y señales contradictorias.
Como una mujer independiente (quizás demasiado), no me gusta pedir nada, me incomoda. Por eso me gustan los hombres que simplemente lo hacen. Sin preguntar, simplemente que se den cuenta de lo que necesito y actúen según lo que realmente sientan.
Mis padres no criaron a ninguna tibia, yo pago, yo resuelvo, lo hago cansada, lo hago con miedo, con el corazón roto, enferma, con dudas. Pero lo hago y lo seguiré haciendo ❤️🩹