Con el tiempo uno aprende a ahorrarse palabras y a no reaccionar cada vez que escuchamos o vemos algo que no nos gusta, aprendes a alejarte, evitar lugares, situaciones, personas que no valen la pena como para perder tu tiempo y energía. Nada más maduro y sanador que eso.
A veces, es necesario pasar por complicaciones para que nos den ese empujón que necesitamos para cambiar y convertirnos en una mejor versión de nosotros mismos y por mucho que duela, así es la vida. No podemos aprender y crecer si no cometemos errores. No somos perfectos
Estoy totalmente convencida de que 2019 fue el último año normal que tuvimos. Desde entonces, parece que todo está roto. Todos están constantemente ansiosos, el tiempo pasa demasiado rápido y nada parece real. El mundo como lo conocíamos simplemente desapareció.
Desde que me mudé hace 4 años cuando vuelvo a lo de mis viejos siento que la que fue mi casa ya no es mi casa pero donde vivo ahora tampoco es mi casa y cuando estoy muy triste siento que no tengo casa a donde ir