"Asaltaron la casa, mataron a mi marido y mis hijos, luego me agarraron, me cortaron por todo el cuerpo, me tiraron agua hirviendo y me quemaron. Luego me violaron 20 soldados, rebeldes del M23 de Ruanda".
Las mujeres del Congo no salen en las noticias.
Los sionistas son tan poderosos que ningún país ha intervenido ante el demoníaco genocidio que están haciendo en Líbano y Gaza.
Son enemigos de la humanidad y tienen suficiente influencia para quedar enteramente impunes.
No importa quién gobierne: disparar contra maestros que se manifiestan nunca debería normalizarse como hoy. Está ocurriendo en CDMX y Oaxaca como constante.
La represión sigue siendo represión aunque venga envuelta en un color distinto.