ahora finalmente entiendo la diferencia entre las personas que me aman, las personas que aman estar cerca de mí y las personas que aman lo que puedo hacer por ellas.
alguien dijo: “no quiero que me pregunten qué me pasa, quiero que se queden hasta que me anime a contarlo”. Y lo sentí como si me hubieran leído el alma.
mi silencio es mi límite. Soy alguien que busca soluciones, que dialoga y se disculpa cuando es necesario, pero si llego al punto de quedarme en silencio, significa que he agotado todas las vías. Y en ese momento, la paz interior se vuelve más valiosa que cualquier discusión