No nos engañemos, si la proclama fuera "esa ropa es demasiado corta" la respuesta social habría sido tremenda, pero aquí se mezcla la mirada colonial y paternalista hacia la mujer musulmana y, por tanto, se acepta. En el fondo todo este silencio no es más que complicidad.
Cuando era niña me quejaba porque mis padres nunca me compraban una redecilla para coger medusas pero no sabéis lo que agradezco ahora que jamás me enseñarán a hacer eso
A pesar de haber sido atacada por 2 medusas en el mismo día jamás se me ocurriría jugar con una redecilla para sacarlas de su hábitat y asesinarlas enterrándolas vivas