🚨🇬🇧 Una mujer de 30 años salió sola de un restaurante en el norte de Inglaterra cuando un hombre la atacó por la espalda con una botella rota e intentó arrastrarla.
Cuando se resistió, comenzó a apuñalarla brutalmente. La mujer recibió más de 30 puñaladas y cortes en el rostro y la parte superior del cuerpo.
El atacante, Ibrahim Al-Bashir, había sido detenido apenas dos días antes por exhibicionismo, pero fue puesto en libertad.
Su solicitud de asilo había sido rechazada y tenía antecedentes de agresiones sexuales. Esta semana fue condenado a 25 años de prisión, además de una hospitalización psiquiátrica indefinida.
Y aquí llega el absurdo: el tribunal no ordenó su deportación. El juez explicó que esa decisión no estaba dentro de sus competencias al dictar sentencia.
Europa se está suicidando.