nunca estaremos preparados para todo, pero todo lo que pasa siempre nos está preparando, lo que pasó tenía que pasar, lo que se fue, tenía que irse, lo que viene, tiene que suceder.
Se necesita ser fuerte para sentarse a solas, calmar la tormenta y curar todos los problemas sin arrastrar a nadie a tu caos, en el destino hacia el amor propio se viaja solo.