Cuando estoy experimentando mi cómoda cotidianidad y recuerdo que el viernes se posesiona como presidente un man cuya candidatura creí que era un meme
Voir une militante néo-nazie faire le salut hitlérien devant une ambassade montre l'urgence de combattre l'extrême droite radicale. Il n'y a ni débat ni banalisation possible face au fascisme.
Es que imagínate ser un monje tibetano y poder financiar el mantenimiento del templo a base de estafar a pijos blancos y encima dándoles ostias de gratis