Una compañera de la maestría dijo, mientras estabamos leyendo en voz alta en el estrado de la biblioteca: “Ameyalli trae zapatos de pezuñas, les invito a que vean sus pies cuando se levante de la mesa”
JAJAJAJ la vida es rara y divertida cuando uno deja que le suceda.
Una vez leí en alguna parte que después de una vida especialmente agotadora, algunas almas eligen reencarnarse en un árbol pasando un siglo descansando. No he mirado los árboles igual desde entonces