Mi mayor decepción de adulta fue entender que el karma no tiene prisa y a veces ni aparece. Que hay gente mala que vive tranquila, le va bien, consigue lo que quiere y duerme como bebé. Y uno, tratando de hacer las cosas bien, preguntándose en qué momento se rompió la lógica de la vida.
Voy a tirar un facto:
Si de verdad le interesas a alguien, si de verdad le gustas esa persona te lo demuestra. No se olvida de hablarte, de conversar por mínimo que sea.
Si esta borroso, poco claro: ya sabes no es ahi.