Somos la generación más criticada de mamás, pero somos la generación que entendió que ningún logró vale más que estar presentes en la vida de nuestros hijos.
Cuando te das cuenta de que todo está carísimo y, aun así, Dios no ha permitido que te falte el alimento, un techo donde vivir ni que tus manos queden vacías.
Mientras mas creces como mujer, mas te das cuenta de que la felicidad está en las mañanas tranquilas, una vida privada, una mente en paz, un espacio limpio y personas que no te drenan
Han pasado 17 días desde el terremoto y, aunque la vida sigue, el ambiente cambió. Se siente una mezcla de tristeza, silencio y distracción difícil de explicar.
Intentamos volver al trabajo y a nuestras rutinas, pero algo quedó distinto.
La verdad?
Están lanzando escombros al mar, están obstruyendo el rescate de más cuerpos, están haciendo más fosas comunes, están revendiendo la ayuda humanitaria, están persiguiendo a donadores y periodistas, están haciendo lo de siempre; jodiendole la vida al venezolano.
Acabo de ver un vídeo donde entrevistan voluntarios que están removiendo escombros en La Guaira y son barberos, músicos, choferes, motorizados, agricultores, comerciantes, estudiantes, todos de distintos rincones de Venezuela…
Me quebró, qué grandes somos ❤️🩹🇻🇪
Voy a ser repetitiva. No podemos dejar de ayudar. La gente que perdió todo no se va a recuperar en un mes... Ni en dos. Y sé que es un sacrificio económico y emocional, pero hay que ponerle corazón para ser el país que queremos ser.
Ustedes también perciben que el ambiente en Venezuela es como si la gente estuviera esperando otro coñazo más fuerte?
Nadie sabe de que, pero noto a las personas muy nerviosas.