Cómo es el duelo; un día estás en tu cuarto doblando ropa muy tranquilamente y, de repente, estás en llanto porque no entendés por qué la vida te hizo pasar por eso.
Si van a hablar mal de mi ojala nunca los haya dejado en la puerta de sus casas, no les haya prestado dinero, hecho favores, pagado cenas, regalos y no les haya abierto las puertas de mi corazón, por que en boca de malagradecidos y doble cara no quiero estar.