Caminar sin podcast. Comer sin teléfono. Esperar el café sin scrollear. Ahí es donde aparecen las únicas ideas que después vas a reconocer como tuyas. Aburrirse a propósito es de los actos creativos más raros que quedan.
La gente da lo que es, no lo que mereces. Lo que mereces te lo das tú, así que amate, valorate, respetate, priorizate, cuidate, admirate, mirate, elegite, hónrate, escuchate y aceptate. Y cuando aprendas a hacerlo de verdad, ya no negociarás tu dignidad por atención ni tu paz por compañía, porque entenderás que quien no sabe amarse tampoco sabe amar.
de putas pendejas estar triste cuando existe tu mamá y el sol y los perritos y todavia tienes toda la vida para cumplir todas las cosas de esa wishlist q hiciste a los 15