Daenerys Targaryen ayudó a salvar la vida de Emilia Clarke.
Y no, no estoy exagerando.
Cuando Emilia tenía 24 años y acababa de terminar la primera temporada de Game of Thrones, sufrió un aneurisma cerebral que casi le cuesta la vida. La recuperación fue tan dura que llegó a sufrir pérdida temporal del habla y, durante un tiempo, ni siquiera podía recordar su propio nombre.
Lo que poca gente sabe es que ella misma contó que intentaba mantenerse mentalmente activa recordando y recitando los diálogos que había aprendido para interpretar a Daenerys, incluidos fragmentos en alto valyrio y dothraki, porque estos obligaban a su cerebro a seguir trabajando. Se aferró, literalmente, al personaje que estaba interpretando.
Visto así, Daenerys no solo fue el papel que convirtió a Emilia Clarke en una estrella mundial. También fue una de las herramientas a las que pudo aferrarse mientras su propio cerebro luchaba por recuperarse.
Para mí, esta siempre será una de las historias más increíbles y humanas que he conocido detrás de una serie de televisión.
No quiero que nadie se conforme conmigo. Si sientes que conmigo no es, aléjate. Si sientes que no te valoro o que no soy suficiente para ti, no te conformes: hazle caso a tus sentimientos, vete y sé feliz.