una vez me dijeron “cuando no ponés límites, terminás enojada con vos, no con los otros” y empecé a ver cuántas veces me fallé por no querer incomodar a nadie.
Nada más triste y doloroso que el silencio entre dos personas que se aman, separándose porque una no supo ordenar sus prioridades y la otra eligió el amor propio.