Sevilla. Último reducto de la cultura futbolera en España. Nos odiamos, pero que nadie venga a darnos lecciones o a cambiar nuestra forma de ser.
Por eso Sevilla seguirá siendo la ciudad del fútbol. Sevilla es la resistencia al fútbol moderno.
Años de cachondeos, de mofas, de ascensores, de fotos de vizcos y podria llevarme asi hasta nochebuena. Pero ahora cuando toca mamar, la sevillania ya no hace gracia.
Curioso.