Lo que esté en tu corazón condicionará tu camino y tus acciones. Si en tu corazón no está Dios en primer lugar, lo demás no vale la pena.
"Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque este determina el rumbo de tu vida."
(Proverbios 4:23 NTV)
Si tu novio/a asegura que te ama, pero no se interesa por vos, no te habla y aun te enteras que ama a otra/o.
¿Crees que eso es amor?
Así somos cuando aseguramos amar a Dios pero no nos interesamos por Él, no oramos y nos separamos de Él amando al mundo y viviendo como el mundo.
Según donde tengas puesta tu mirada, condicionará tus actitudes y prioridades.
Podes tener la mira en lo terrenal y temporal, o podés tener la mira en lo celestial y eterno.
"Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra."
(Colosenses 3:2)
Fácil es citar la Biblia, lo difícil es obedecerla.
Fácil es pedir, lo difícil es esperar.
Fácil es hablar, lo difícil es saber callarse.
Fácil es encontrar el error en otro, lo difícil es reconocer el error en uno mismo.
Fácil es pedir perdón, lo difícil es perdonar.
Si te hirieron, no hagas lo mismo.
Si te insultaron, no hagas lo mismo.
Si te estafaron, no hagas lo mismo.
Si te mintieron, no hagas lo mismo.
Sé ejemplo de la buena conducta.
"No paguen a nadie mal por mal. Procuren hacer lo bueno delante de todos."
(Romanos 12:17 NVI)
No soy cristiano porque “me convencieron”, sino porque conocí a Jesús.
No repitas lo que dicen los demás. Aquellos que sostienen que Dios no es real, no tuvieron un corazón dispuesto para creer. La fe genuina no encierra dudas. Al corazón dispuesto Dios no lo rechaza.