Encima nos quieren venir a correr con la discriminación y somos el primer país en votar a un presidente mogolico, no hay nadie más inclusivo que el pueblo argentino.
A veces el destino no nos regala el final que soñamos, pero este plantel nos devolvió algo mucho más grande: la ilusión. Chicago no alcanzó la final, pero nos hizo creer, nos hizo vibrar y nos recordó lo que significa amar estos colores. Gracias por dejarlo todo en la cancha.
Algo que no se le puede recriminar nunca a este grupo es el huevo y corazon que le ponen a la camiseta. La sienten de verdad, y eso enamora
Siempre agradecidos, pero aun falta y se que pueden mas
Hoy es el último partido del año en Mataderos. Chicago se despedirá de su casa hasta 2025. Que los sueños se hagan realidad y que la primera fecha sea en primera