Está pasando algo hermoso. Desde el lunes la gente se empezó a organizar en toda Colombia: jóvenes, estudiantes, comunicadores digitales, movimientos sociales, gente del común... Todos unidos ante la amenaza fascista. Lo que hay es fuerza y esperanza. Y la campaña es del pueblo.
Mi matricula 0 no se la debo a Duque, ni a su gobierno. Se la debo a los miles de estudiantes que salieron a marchar, profesores y a quienes entendieron la lucha estudiantil. No se la debo a un gobierno que masacró estudiantes y que se opuso a la educación pública.
Cepeda: respetaré a los LGBT+.
Abelardo: que los gays no se casen, no adopten y los perseguiré en nombre de dios.
Los analistas: "Ambas opciones radicalizan a Colombia".
Y que vivan las lesbianas, los gays, los y las trans, los negros, los indígenas, la educación pública, el medio ambiente, los animales, los ríos y que se jodan los que quieren acabar con la diversidad de este país hermoso.
Cepeda: "Jamás me arrepiento de trabajar por la paz"
Abelardo: "El que no esté de acuerdo conmigo lo destripo"
La prensa: "Colombia votará entre extremos"
Colombia NO es un platanal.
Los Colombianos NO somos cafres.
El ajiaco NO es potaje carcelario.
A los gatos NO se les amarran voladores. Las mujeres NO votamos por ver un pene.
en colombia el agua potable no llega a muchos rincones del país, se sufre año tras año con sequías por el fenómeno del niño que cada vez empeoran, en bogotá estuvimos medio año con recortes de agua por sectores…. y aún así hay gente que le dice si al fracking?!!??!!!?
Que un candidato mitómano, clasista, racista, machista, misógino, aporofóbico, defensor de narcos, que habla de destruir páramos y presume que su verga le ganó votos femeninos, haya sacado más de 10m de votos, no habla de él. Habla del fracaso educativo y moral de este país.
Cepeda no es y nunca ha sido un guerrillero. Nunca ha tomado un arma. De hecho, es un hombre de academia. Sabe búlgaro, francés y griego. Pero ustedes no saben esas cosas porque no les interesa investigar a sus candidatos, solo verlos desde el cortísimo prejuicio colectivo.
Si algo le tengo que reconocer a Abelardo, es ser el mejor engaña bobos de los últimos años.
Entendió que el colombiano vota con las vísceras, y que ni las propuestas, ni la experiencia, ni la gobernabilidad, ni la ética convencen más que el odio.
hoy despediré este año aplaudiendo mi valentía, mi fuerza y mi resiliencia. Porque solo yo sé cuánto me ha costado, y solo yo sé por todo lo bueno y lo malo que pasé.