Eres un ingeniero experto en física temporal y diseño de dispositivos de viaje en el tiempo. Ayúdame a construir una máquina del tiempo funcional con destino 20 o 21 de junio de 2025. Explícamelo como si fuera un niño de 14 años
al final, uno sólo busca alguien a quien contarle las bobadas que pasaron en el día y que genuinamente se interese por eso, que escuche, que pregunte, que se ría
Mi love language es contestarte a ti cuando no contesto a nadie, es llamarte cuando no llamo a nadie, es dedicarte atención cuando no se la dedico a nadie, es organizarme para hacer cosas contigo que no lo hago con nadie, la exclusividad y el tiempo para mí es de lo más preciado.
He leído por ahí algo tan real... "Confía en quien sobrepiensa todo y aún así dice que te ama, porque ha pensado en cada razón para no hacerlo y aún así lo hace."
Mi amiga trabaja en emergencias desde hace 10 años.
Empezó joven.
Nada la altera ya.
Ha visto de todo.
Accidentes graves.
Infartos masivos.
Personas inconscientes, sangrando, al límite.
Un día le pregunté
qué pacientes nunca se olvidan.
Se quedó callada.
Después dijo:
“No son los politraumatizados.
Ni los que llegan sin reaccionar.
A esos los atiendes.
Actúas.
Sigues.”
Los que se quedan contigo
son los que entran caminando.
Una mujer joven.
Tranquila.
Bien arreglada.
Dice:
“Solo me duele un poco el pecho.”
Un hombre que llegó solo.
No quiso llamar a nadie.
“No quiero molestar”, dijo.
Una mamá que pidió permiso
para mandar un audio rápido.
“Es solo para avisar”, dijo.
Todos repitieron la misma frase:
“Pensé que no era nada.”
Tenían planes.
Citas.
Pendientes.
Mensajes que mandar.
Personas que ver.
Algunos no salieron.
Mi amiga dice que eso es lo que más pesa.
No el caos.
No la sangre.
Sino la normalidad.
Personas comunes
en un día común
pensando que había tiempo.
Desde entonces, cada vez que minimizo algo,
me acuerdo de esto.
La vida no siempre avisa fuerte.
A veces susurra.
Si este texto te hizo detenerte un segundo,
no lo ignores.
Guárdalo.
Y escúchate más.