Sé que este año luchaste contra muchas cosas que quizá nadie vio. Te felicito por esas pequeñas victorias que sólo tú sabes cuanto te costaron y te alegraste en silencio.
Un día cuando las luces se apaguen y las ocupaciones terminen, solo quedará la familia. Por eso, apréciala, diles y demuéstrales lo que significan para ti, y perdona los errores del camino.
La libertad no la encuentras en hacer lo que quieres sino en la negación. En tener los pantalones para frenar todo lo que tu ego quiere y desea para hacer lo que mereces.