Para sufrir están las enfermedades; no las personas, ni las relaciones, ni las decisiones.
Así que cambia tu forma de pensar, vistete de magia y sal a buscar la vida que sueñas y mereces.
Disfruten sus procesos, disfruten de lo que son mientras todavia no son aquello que desean ser, disfruten el viaje, disfruten donde estamos parados aunque se sientan como pruebas y tribulaciones, porque esas tambien son bendiciones..