Intenté ser tu lugar seguro, pero nunca me di cuenta de que lo construía con mis manos sangrando, y tú jamás te detuviste a preguntar por qué las paredes estaban teñidas de rojo.
No necesitas ningún cierre con nadie, no necesitas preguntar sobre algo que ya está muy claro. Necesitas avanzar y saber que tú vales mucho y que el tiempo siempre pone todo en su lugar.