No todo el mundo lo va a entender, pero tú sabes que estás en una etapa diferente. Ya no se trata solo de metas, sino de paz, enfoque, disciplina y de una conexión, de una versión de ti que estás construyendo en silencio.
Un facto: Nos guste o no, si queremos que algo dure, hay que aprender a perdonar, incluso lo que jamás pensamos tolerar. Porque si siempre nos vamos a la primera, difícilmente construiremos algo sólido. El mayor reto es ese, decidir que errores estamos dispuestos a perdonar