El llanto desconsolado de Pablo al final, la negra Dixon consolando, Gaspar tratando de bancarse las lágrimas, Luciana y Baltazar llorando mientras cantaban. Una misa presencial y virtual, celebrando y llorando al eterno líder.
Hoy todos nos enteramos porque nos llamó un amigo, un familiar. Porque todos sabían lo que significaba para nosotros. A todos nos llegó un '¿Cómo estás?' de la nada. Un 'te abrazo'.
Nadie que genere eso vive ni muere en vano.
Aunque no te guste o interpele, cuando el pueblo está conmovido por la partida de un referente popular tenés que cerrar el orto para no quedar como un pelotudo que se quiere mostrar diferente y superior por ver la que otros no ven. En la magnitud de tu intrascendencia, molestás